La noche caía rápidamente, era oscura, muy oscura. Era de esas noches en las que, las nubes tapan por completo, todo atisbo de claridad procedente de la luna y las estrellas. Afuera solo se mostraba levemente el reflejo procedente de la luz interior de la cabaña. Una residencia situada en las afueras de cualquier urbe interior. En cualquier lugar de montaña o en cualquier área abrupta. De cualquier zona, de cualquier lugar montañoso, en algún espacio, de cualquier sitio. El abuelo se acercó pensativo hasta la ventana, buscando en sus recuerdos. Una ventana rectangular no mucho más larga que ancha. Con los cristales cuadrados en cada una de sus dos puertas, no muy limpios. Se encontraba a sus espaldas el acogedor calor que desprendía, con sus leños al rojo, la chimenea. Al lado del cálido fuego, formando un ángulo recto, se encontraban dos amplios y viejos sofás. Sobre ellos se acomodaban cómo podían tres jóvenes, no poseería más de on...
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